Los beneficios del sauna y el agua helada

Agua helada y calor ardiente: ambos tienen el poder de dañarnos y sanarnos. Es sabido que usar hielo en una lesión ayuda a reducir la hinchazón. A su vez, el calor de la manera correcta también puede disminuir las sensaciones de dolor. Pero, ¿qué hay de pasar de sauna a agua fría, una después de la otra? ¿Esto te hace algún bien? 

En culturas nórdicas como en Finlandia, por eso el sauna seco también se llama sauna finlandes, se usa la técnica “sauna caliente, agua fría” desde hace siglos para rejuvenecer la mente y el cuerpo. Algunos incluso se refieren a ella como el “Ciclo Nórdico”. Ate explicamos por qué deberías considerar agregar una sauna caliente a tu rutina de baño frío. 

Los beneficios del sauna y el agua helada

Beneficios del Sauna y Baño Frío

Los saunas de todos los tipos y los baños fríos (o baños de hielo) ofrecen distintos beneficios únicos gracias a los efectos de las distintas temperaturas en el cuerpo.

Beneficios de la Sauna 

Los beneficios del sauna, seco o húmedo, son variados. Te detallamos abajo en que te puede ayudar tener uno en tu casa con tan solo una sesión de 25 minutos: 

  1. Estimula el sistema inmunológico.
  2. Alivia el estrés 
  3. Relaja los músculos 
  4. Elimina toxinas negativas para nuestro cuerpo 
  5. Mejora la circulación sanguínea y oxigenación de los tejidos 
  6. Cuida tu piel 

  

Beneficios del Baño Frío 

  1. Acelera la cicatrización 
  2. Mejora la circulación 
  3. Mejora la desintoxicación 
  4. Alivia el dolor muscular 
  5. Reduce la inflamación 
  6. Apoya las funciones inmunológicas 

Los beneficios del sauna y el agua helada

Estos son los principales beneficios de la terapia de contraste de sauna y agua helada: 

  1. Aumenta los Niveles de Energía: La transición de un sauna caliente a temperaturas frías hace que tu frecuencia cardíaca aumente. Esto genera que los vasos sanguíneos se contraigan y envían una repentina oleada de adrenalina y endorfinas corriendo por tu curpo. ¿Los resultados? ¡Una sensación increíble! Tu mente se pone en un enfoque repentino y tu cuerpo se activa en respuesta.
  2. Aumenta la Circulación: Alternar entre temperaturas calientes y frías estimula el flujo sanguíneo y mejorar la circulación. El calor del sauna hace que los vasos sanguíneos se dilaten, mientras que el baño frío hace que se contraigan. Este contraste puede mejorar la circulación general, beneficiando potencialmente la salud cardiovascular.
  3. Mejora la Función Inmunológica: Los científicos descubrieron que una temperatura corporal alta puede ayudar a que ciertos tipos de células inmunitarias funcionen mejor. De esta manera, las sesiones de sauna podrían ayudar a evitar que te enfermes, especialmente durante los meses de invierno más fríos. Tu cuerpo mejora su generación y diferenciación de un tipo de linfocito que puede destruir células infectadas por virus cuando alcanzas una hipertermia de rango de fiebre leve. No estamos recomendando que alguna vez te pongas tan caliente en tu sauna, ya que esto puede ser peligroso. Sin embargo, la investigación muestra que la terapia de calor puede ser beneficiosa.
  4. Promueve una Reparación Muscular Más Rápida: ¿Y qué tal acelerar la recuperación luego del deporte? Los baños fríos ayudan a reducir la inflamación y el dolor muscular al contraer los vasos sanguíneos y disminuir la actividad metabólica, lo que puede ayudar en la recuperación muscular después de un ejercicio intenso. Las saunas, por otro lado, pueden relajar los músculos y aliviar la tensión.
  5. Mejora la Salud de la Piel: La combinación de exposición al calor y al frío afecta positivamente la piel. Las saunas pueden ayudar a limpiar la piel promoviendo la sudoración, mientras que los baños fríos pueden cerrar los poros y mejorar el tono de la piel. Las temperaturas alternas pueden contribuir a una piel saludable.
  6. Reduce el Estrés: Tanto las saunas como los baños fríos son vinculados a la reducción del estrés. El sauna seco o baño turco promueve la relajación aumentando la liberación de endorfinas, las sustancias químicas naturales que hacen sentir bien al cuerpo. Después, el shock del agua fría en un baño de hielo puede ayudar a desencadenar la liberación de hormonas que reducen el estrés. 

Consejos para tu Rutina de Sauna y Baño Frío 

La tolerancia individual al calor y al frío varía así que escuchá a tu cuerpo y ajustá la temperatura y duración de las sesiones del sauna y baño frío. Acá tenés algunas recomendaciones para implementar una rutina de sauna y baño de hielo: 

Lo más importante es mantener una botella de agua cerca para que puedas mantenerte hidratado durante toda tu rutina de terapia de contraste. 

Recomendamos mantener el sauna y la bañera de hielo físicamente cerca una de la otra para minimizar cualquier demora entre los cambios. Esto va a garantizar beneficios máximos con molestias mínimas. 

En general, las sesiones del sauna deberían ser entre 12 y 15 minutos y no más de cinco minutos en la bañera de hielo. 

Podés alternar entre la sauna y la bañera de hielo durante 2-3 ciclos, dependiendo de tu comodidad y niveles de tolerancia. 

Podés tomar baños de hielo y saunas todos los días si así lo deseás pero si estás empezando, apuntá a dos o tres veces por semana. 

Al completar tus ciclos de terapia de calor y frío, siempre terminá con terapia fría. Si terminas con calor, puede empeorar la hinchazón y la inflamación. 

Precauciones para Rutinas de Terapia de Frio y calor. 

Antes de empezar una rutina de terapia de contraste de calor y frío, como alternar entre saunas y baños de hielo, es crucial considerar ciertas precauciones para garantizar tu seguridad y bienestar. Acá hay algunas precauciones a tener en cuenta: 

Primero, si tienes afecciones preexistentes (como problemas cardíacos o diabetes), siempre es importante consultar con un profesional de la salud antes de empezar la terapia de contraste. 

Mantenete bien hidratado y tomá agua antes, durante y después de usar el sauna o la terapia de calor. Asegurate de evitar el alcohol y la cafeína porque esto puede provocar deshidratación. 

Las personas tienen diferentes tolerancias al calor y al frío asi que escuchá a tu cuerpo y ajusta las temperaturas y las duraciones en consecuencia. 

Preguntas Frecuentes sobre Terapia de Contraste 

  • ¿Deberías hacer primero el baño frío o la sauna? 

La decisión de hacer primero el baño frío o la sauna depende de las preferencias personales y los objetivos de bienestar. De manera similar, con la terapia de contraste, podés alternar entre ciclos de exposición al calor y al frío según desees. Sin embargo, si estás empezando la terapia, siempre recomendamos terminar con terapia fría para reducir la hinchazón y la inflamación potenciales. 

  • ¿Cuánto tiempo deberías permanecer en un baño frío y en una sauna? 

Participar en una rutina de sauna y agua fría no necesita ocupar gran parte de tu día. Cuando se trata de terapia de contraste, se aconseja que pases no más de 2 a 5 minutos en un baño frío y otros 12 a 15 minutos en una sauna. No es necesario permanecer los tiempos máximos para tener los beneficios. De hecho, si estás comenzando tu rutina, un par de minutos en la sauna seguidos de un breve período en el baño frío pueden ser perfectos. 

  

Benefíciate de las Terapias de Sauna y Baño de Hielo Directamente en Casa 

Después de un día de trabajo o un entrenamiento difícil, un sauna y luego un baño frío pueden sentirse increíbles. Pasar de una sauna a agua fría puede traer muchos beneficios potenciales, como se describe arriba.   

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